Llorenç Macías

¿Sabes que para la pyme la decisión de invertir se debe estudiar teniendo en cuenta todas las repercusiones?

Imagina una pyme industrial que empezó con una inversión mínima, local en alquiler, maquinaria de segunda mano, poco personal: funciona bien, consigue beneficios, no tiene apuros de tesorería y su balance tiene buen aspecto.

Surge una oportunidad de invertir, el propietario del local le ofrece vendérselo, junto con el local adyacente. Es una oportunidad única, porque sin trasladarse dobla la superficie que en el futuro podría ser  insuficiente.

Parece que el banco puede facilitar el préstamo necesario, aunque la empresa deberá hacer ampliación de capital, que ahora es el mínimo de 3000 € de las SL, pasando a capital las reservas acumuladas.

Pero ¿qué pasa con el balance tras la inversión, incorporando el préstamo?

La parte del préstamo a devolver a más de un año, incrementará mucho el pasivo a largo plazo.

La parte del préstamo a devolver durante el primer año será pasivo a corto que se añadirá a todas las deudas a corto plazo, que ya no se podrán pagar tan desahogadamente como ahora, con lo que haya en caja más el saldo de clientes.

¿Qué pasaría en caso de un descenso de las ventas que rebajara el beneficio y en consecuencia la tesorería?

Para decidir la inversión se debe profundizar más en el estudio, pero no está claro que invertir sea conveniente, se intuye que la empresa puede abandonar la tranquilidad actual y pasar a tener algunos apuros. No sería la primera empresa con problemas muy graves a causa de una inversión poco estudiada.

 

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