Luis Garrido Martos

Hace pocos días publiqué la primera parte de este post, cuyo objetivo es mostrarte las formas de conseguir que el resultado financiero no perjudique al resultado de explotación. Hoy en esta segunda parte expondré los cinco últimos puntos del decálogo que inicié en el post anterior, que espero te ayude a establecer una política financiera satisfactoriaHe aquí el resto de mi propuesta:

6) Vigilar las fechas valor

La fecha valor actúa sin que te des cuenta, y cuando menos lo esperes puedes recibir del banco una liquidación de gastos por descubiertos. Toda operación bancaria conlleva siempre dos fechas, la de proceso y la fecha valor. La segunda es la fecha en base a la cual se calculan los intereses para la liquidación de una cuenta bancaria. Simplemente con obtener un extracto de cuenta, y ordenarlo con la ayuda de una hoja de cálculo por “fecha valor”, verás que en determinadas fechas, tu cuenta puede quedar en descubierto, aunque contablemente tengas saldo a tu favor.

Vigila no solo la fecha de cargo, sino también las fechas de abono que te aplica el banco, porque si no lo haces corres el riesgo de disponer de fondos, antes de que la fecha valor te permita hacerlo, siendo penalizado por ello con los correspondientes intereses.  Esto es lo que se llama “float financiero”, que es el tiempo que transcurre desde que se realiza la operación hasta la fecha valor que le da el banco, fecha que utilizará para liquidar los intereses financieros.

7) Unificación de formas y días de pago

Unificar nuestra forma de pago en una única, además de un único día de pago, nos hará tener un mejor control  de nuestro flujo de pagos, evitando que cada pago se te gire o cargue en cuenta en un vencimiento distinto obligándote a realizar continuas actualizaciones de previsiones, traspaso de saldos, resolución de incidencias, etc. Esto evita carga administrativa y gastos bancarios por imprevistos, traspasos urgentes, etc.  

8) Cuidar el coste de la financiación, explicito e implícito.

Muchas decisiones que acaban teniendo un impacto en los gastos financieros de la empresa, se toman muchas veces sin tener en cuenta el aspecto financiero. Las condiciones de cobro a  clientes, las condiciones de pago a proveedores, las adquisiciones de inmovilizado aplazadas con un interés explícito o implícito. Un aplazamiento especial negociado con un proveedor aceptando un recargo financiero por dicho aplazamiento. La compra innecesaria de materias primas para lograr unos mejores precios, sin tener en cuenta la inmovilización financiera, etc.

Debes “cuidar” la gestión de recobro; el alargamiento de los plazos reales de cobro a clientes. Una cosa es el aplazamiento teórico y otra muy distinta el período medio de cobro real que la empresa acaba asumiendo, y los gastos adicionales que implica dicha gestión.

9) Distribución equitativa de negocio entre tu pool

Conviene diversificar el negocio entre todas las entidades con las que trabajes, y mantener  saldos mínimos en todas ellas con el fin de evitar comisiones de “descubierto”.

Es inevitable el hecho de volcar más volumen de negocio en unos bancos que en otros por criterios históricos, o de afinidad, o servicio, pero lo deseable es lograr una  cierta equidad en este sentido. Ello te permitirá mantener unas buenas relaciones con las entidades bancarias sin que ninguna se sienta maltratada.  Desde luego, no es aconsejable trabajar con una única entidad bancaria, pero tampoco con un excesivo número de bancos.

10) Antelación y cierto realismo en las previsiones (más bien, tirando a pesimistas)

Debes ser prudente al realizar las previsiones; previsiones cautas e incluso pesimistas. Ten en cuenta cierto margen en los cobros para las devoluciones, la posible venta incobrable, problemas o dificultades en la renovación de pólizas, etc.; “colchón” (margen de seguridad) para pagos imprevistos, etc.

Te conviene hacer presupuestos de Cash-Flow (que son distintos a los de tesorería) que te permitan actuar con tiempo; lo peor que te puede suceder es tener que negociar temas financieros con prisas y con problemas para llegar a fin de mes.

Anticípate siempre a las posibles dificultades financieras para poder buscar las mejores soluciones al menor coste posible, cosa que solo podràs conseguir si no esperas a estar en “descubierto” en cuenta corriente. La falta de previsión puede ser fatal, y en cualquier caso, tiene un alto coste.

Hasta aquí mi decálogo, que espero te sea útil. Me gustaría mucho que me dejaras tus comentarios, que sin duda me permitirán mejorar. Muchas gracias.

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