Vicky Peñalver

 

¿Te has identificado alguna vez mediante un sistema de reconocimiento facial?

Si no lo has hecho ya, es probable que debas hacerlo en alguna ocasión. ¿Quieres saber como funciona?

El reconocimiento facial o biometría, identifica las características físicas o rasgos biofaciales de una persona. Se ha utilizado en la detección para abrir cerraduras y también para identificar sospechosos o criminales. En muchos móviles hoy se nos puede reconocer por biometría facial o bien por huellas dactilares.

El mecanismo es el siguiente:

        1. Se detecta la imagen
        2. Se procesa
        3. Se extraen las características más representativas
        4. Se compara con las biometrías almacenadas en la base de datos (BBDD)

La tecnología decide de acuerdo con la similitud de los rasgos del individuo con los datos almacenados. lo que ocurre, a veces, es que la tecnología no siempre es tan precisa y debe ser redimensionada y ajustada, ya que pequeños cambios de iluminación o incluso de maquillaje pueden hacer variar el reconocimiento facial.

Existen infinitos métodos de recoger imágenes faciales para ampliar las bases de datos, por ejemplo, se escanean múltiples caras para entrenar el reconocimiento facial. También se utilizan para entrenar la Inteligencia Artificial.

En algunos casos, la identificación biométrica en el frontal de los móviles fusiona el reconocimiento facial con la lectura del iris. Ha habido quejas de desbloqueo de móviles con una simple fotografía o bien entre hermanos por las coincidencias en los rasgos faciales que presentan, así que hay varios casos en los que no se ha superado todavía la prueba.

Entonces, ¿dónde queda la Morfopsicología? Los rasgos faciales analizados de forma aislada no indican nada seguro por sí mismos, pero combinados amplían la información de manera exponencial. Quizás, por el momento, las huellas dactilares sigan siendo únicas.

 

Si deseas el asesoramiento de los seniors voluntarios de SECOTbcn sobre temas de gestión empresarial, pincha aquí.