Lluís Santos

Como directivo, delegar entra dentro de las tareas de gestión y, en momentos de crecimiento empresarial, aparece como una de las tareas más relevantes.

Debes alcanzar unos resultados mediante los recursos puestos a tu disposición y, de estos recursos, el más importante suele ser tu equipo. 

A veces tu ego puede jugarte una mala pasada, ¿por qué  no lo aparcas? Admite que dirigir es lograr objetivos a través de otros.

Actualmente la canción de moda del directivo es: Siempre estoy sobresaturado, tengo demasiadas cosas que hacer, no tengo tiempo para pensar, para preparar el futuro, para desarrollarme, etc. etc.

¿Cómo acaba el cuento? Con la frase temida: tengo estrés y no soy lo eficaz que desearía…. El estrés no lo da el trabajo realizado sino el que nos queda pendiente, que nos transmite sentimiento de culpa.

Hay estudios y análisis del uso del tiempo de los directivos y dicen que del  50 al 80 % de lo que hacen, lo abordan de un modo compulsivo.

“No puedo más, tengo que buscar a alguien que haga cosas en mi lugar”.

Buscamos en el diccionario la palabra que resuma nuestra ansia y encontramos DELEGAR. Leemos: DELEGAR es la cesión paulatina y gradual de una función desde un puesto a otro de nivel inferior.

Ante estas situaciones de estrés, lo mejor es; DELEGAR TODO LO DELEGABLE, pero ¡¡OJO!! no te confundas.

Delegar no es la simple asignación de funciones; esto es Organizar

Delegar no es abdicar, “pasar el muerto”. Debes hacer un adecuado seguimiento que garantice el control i mantener la responsabilidad sobre lo delegado.

¡El autobús está lleno! ¡Antes de entrar hay que dejar salir! Restar antes de sumar.

La delegación inteligente, es la única forma de liberarte de tiempo sin desatender obligaciones y, para que resulte eficaz, debes conceder:

  • Autoridad para tomar decisiones y emprender acciones para llevar a cabo las tareas encomendadas.
  • Libertad para conseguir su cometido adecuadamente, eligiendo su camino y método que estime más conveniente.
  • Apoyo para que pueda superar eventuales dificultades.

Pero también debes exigir:

  • Responsabilidad para llegar al objetivo.
  • Que tenga una actitud positiva y abierta para aprender nuevas habilidades i el esfuerzo para crecer profesionalmente.

Los puntos relevantes para emprender un buen proceso de delegación son:

  1. Definir el trabajo
  2. Seleccionar a la persona
  3. Proporcionarle los medios necesarios
  4. Comunicar de una forma efectiva
  5. Hacer seguimiento
  6. Reconocer

Beneficios que te aportarà la delegación:

  1. Supone mayor capacidad.
  2. Deja tiempo para dirigir.
  3. Motiva a los colaboradores.
  4. Aporta más ideas.
  5. Permite mejores decisiones.
  6. Crea cantera.

Con esta sucinta exposición, intento mostrarte los trazos mas relevantes que pueden animarte a profundizar en este aspecto tan importante de la dirección. Espero que pueda servirte de ayuda.